Poco pero profundo: El exceso de agua es su mayor enemigo y pudre sus raíces. Riega únicamente cuando los primeros 3 a 4 centímetros del sustrato estén completamente secos al tacto.
Frecuencia aproximada: En verano suele requerir riego 1 vez por semana, mientras que en invierno se debe espaciar a cada 10 o 15 días.
Drenaje: Asegúrate de que la maceta tenga agujeros en la base y retira el exceso de agua del plato después de regar para que no se estanque.
☀️ Iluminación y Temperatura
Luz indirecta: Necesita una ubicación muy luminosa dentro del hogar, pero nunca sol directo, ya que sus hojas se queman con facilidad.
Clima cálido: Al ser tropical, prefiere temperaturas entre los 15 °C y 25 °C. Evita a toda costa colocarla cerca de corrientes de aire frío o salidas de aire acondicionado.
🍃 Humedad Ambiental y Mantenimiento
Humedad en las hojas: Si notas las puntas de las hojas secas o marrones, suele ser por falta de humedad en el aire. Pulveriza sus hojas con agua un par de veces por semana.
Limpieza: Pasa regularmente un paño suave y húmedo sobre las hojas para quitar el polvo acumulado y permitirle hacer bien la fotosíntesis.
Nutrición: Durante la primavera y el verano, añade un fertilizante líquido para plantas verdes diluido en el agua de riego cada 20 o 30 días para impulsar su crecimiento.