Frecuencia: Regá entre 2 y 3 veces por semana, dependiendo de qué tan cálido o seco sea el ambiente de tu hogar.
Método: El sustrato debe permanecer ligeramente húmedo, pero nunca encharcado. El exceso de agua pudre el bulbo de forma irreversible.
☀️ Ubicación e iluminación
Luz: Colocalos en un lugar con abundante luz indirecta o sol suave de la mañana.
Temperatura: Los tulipanes prefieren los ambientes frescos. Evitá ponerlos cerca de fuentes de calor directo (como radiadores, estufas o cocinas) o bajo el sol abrasador del mediodía, ya que esto acelera el marchitado de las flores.
✂️ Mantenimiento posterior a la floración La floración de los tulipanes en maceta dura unas pocas semanas. Una vez que las flores se marchiten, podés conservar los bulbos para la próxima temporada:
Corta solo la flor: Cuando los pétalos caigan, cortá únicamente el tallo floral para evitar que la planta gaste energía produciendo semillas.
Conservá las hojas verdes: No cortes las hojas. Seguí regando moderadamente hasta que el follaje se vuelva completamente amarillo y se seque de forma natural. Durante este proceso, las hojas transmiten nutrientes esenciales al bulbo para su descanso.
Guardá el bulbo: Una vez seco todo el follaje, desenterrá los bulbos, limpialos con cuidado de los restos de tierra, dejalos secar en un lugar sombreado y guardalos envueltos en papel de diario en un sitio fresco, oscuro y seco hasta el próximo otoño, momento de volver a plantarlos.